rico eucalipto, más dormir

Tradicionalmente se había considerado que la evolución anatómica de algunas partes del aparato fonador humano (es decir, de los órganos que utilizamos para hablar) podían darnos pistas sobre cómo y cuando había surgido el lenguaje. El descenso de la laringe ha sido interpretado durante mucho tiempo como un hito que conllevaba la producción de habla. Si bien el famoso descenso de la laringe es necesario para poder articular determinados sonidos, se han encontrado laringes igualmente descendidas en otras especies sin habla, como los koalas. A pesar de compartir posición laringal con los humanos, por el momento no parece que los koalas puedan hablar, lo cual es una pena; ¿qué nos dirían si hablaran? ¡Rico eucalipto! ¡Más dormir!

Elena Álvarez Mellado, Anatomía de la lengua